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Por: Ramón García

.- Desde hace mas de 20 años se hablaba de una situación alarmante en el comportamiento humano, se decía que se habría iniciado un proceso de degradación social en la que habría cambios irreversibles que causarían serios problemas en la gobernabilidad.

En lo personal yo advertía del proceso de «Tocar fondo» que irremediablemente nos llevaría a cuestionar la gobernabilidad y lo obsoleto de un sistema de gobierno que es aprovechado por seudo políticos como un botín económico listo para ser asaltado.

En México ese proceso se acelero a mediados de 2016 cuando apareció en la escena nacional el mesías tabasqueño quien además vestido de mecenas prometió compartir el botín no solo en la seudo clase política si no con varias células criminales.

Hoy en el ejercicio de gobierno, el legado del mesías tropical es como el manual para dirigir a la borregada idiotizada, pero lo peor es que la mayoría de los gobiernos incluyendo los que no son Pejistas o morenistas han adoptado las actitudes del Peje, donde no existe lo que no quiero ver, donde se hace valer el «Yo tengo otros datos» y donde el reclamo publico son solo gritos en la oscuridad.

La violencia azota al país, el contubernio entre funcionarios, empresarios y el crimen organizado y no tan organizado esta al 100% y no hay quien los pare porque no se pueden meter al bote solos…

Estaba leyendo que un grupo musical de esos ritmos descompuestos que cantan pura mierda de narcos se presento en el auditorio Telmex donde se hizo gala de cantar corridos enalteciendo las figuras del chapo y el mencho, con sendas imágenes de varios metros de espesor en las pantallas gigantes, y aunque los directivos del auditorio se deslindan de esas acciones, de lo que no se pueden deslindar es de la responsabilidad de rentarle a grupos musicales que ellos saben perfectamente que son patrocinados por criminales… así que hacerse pendejos no los libera de la responsabilidad.

Las autoridades también tienen responsabilidad porque han permitido que la sub cultura de las melodías narcas se antepongan a los derechos del consumidor a recibir productos y servicios de calidad que respeten los valores sociales y humanos, pero como el libertinaje y la poca gracia acompaña al mal gobierno pues la desgraciada realidad nos traga, consumimos pura mierda de cultura y educación.

Mueve tu culo nena, rezan las «canciones» que la mayoría de menores de edad escuchan y que peladamente cantan a cielo abierto, sin pudor ni vergüenza aun cuando los escuchan sus padres, porque hasta los maestros de las escuelas escuchan y cantan en sus fiestas semejantes estupideces que antes solo fueran frases intimas y que se cuidaban con recelo entre gente de confianza.

A quienes hablamos de valores y respeto nos llaman chavorrucos, aun cuando quienes nos acusan son unos ignorantes… (Yo lo escribí)